domingo, 6 de enero de 2008

Tercer trimestre de embarazo

Cambios en su cuerpo
Puede que todavía tenga algunas de las molestias que tuvo durante su segundo trimestre, pero ahora notará que debe ir al baño más a menudo o que tiene más dificultad para respirar. Esto se debe a que el bebé está creciendo y aplicando más presión sobre sus órganos. No se preocupe, su bebé está bien y estos problemas disminuirán una vez que haya dado a luz. También puede experimentar algunos de los siguientes cambios:

Acidez estomacal
A medida que su bebé crece, su útero presiona contra su estómago y puede causar acidez estomacal, especialmente antes de acostarse o inmediatamente después de comer. Continúe evitando los alimentos grasosos y fritos, y aliméntese mediante seis a ocho comidas pequeñas en lugar de comidas grandes. También puede beber pequeños sorbos de leche o consumir pequeños trozos de hielo picado. Si su acidez estomacal es grave y no mejora siguiendo estos consejos, consulte a su médico. Hable también con su médico antes de tomar un medicamento antiácido.

Hinchazón
A medida que se acerca al fin de su embarazo, puede que note más hinchazón que antes, especialmente en sus tobillos, sus dedos y su rostro. Continúe bebiendo mucho líquido (lo mejor es el agua) y descanse cuando pueda con sus pies levantados del piso. Si nota una hinchazón súbita y extrema en cualquiera de estos lugares, o aumenta de peso en forma rápida y significativa, llame a su médico de inmediato. Esto puede ser señal de preeclampsia o toxemia.

Hemorroides
Puede que ahora comience a sentir más molestias por las hemorroides debido al aumento en la presión que su bebé en crecimiento ejerce sobre las venas de su recto. También puede estar constipada, lo que empeora las hemorroides porque puede estar esforzándose para evacuar los intestinos. Trate de evitar las hemorroides bebiendo mucho líquido y consumiendo muchos cereales integrales, verduras de hoja verde crudas o cocidas, y frutas. Intente no esforzarse para evacuar los intestinos, y siempre consulte a su médico antes de tomar un laxante.

Sensibilidad en los senos
Lo más probable es que sus senos hayan aumentado en tamaño y amplitud a medida que avanzó su embarazo. Al acercarse al fin de su embarazo, las hormonas de su cuerpo hacen que sus senos crezcan aún más para prepararse para la lactancia. Puede que sus senos se sientan rellenos y pesados, y pueden estar sensibles o incómodos. Usar un sostén de maternidad o lactancia que le quede bien le ayudará a estar más cómoda, porque este tipo de sostén le provee soporte adicional. Algunas mujeres embarazadas comienzan a tener pérdidas de colostro en su tercer trimestre. El colostro es la primera leche que sus senos producen para su bebé. Es un fluido espeso y amarillento que contiene anticuerpos que protegen a los bebés recién nacidos de las infecciones. Si las pérdidas son un problema, puede comprar protectores de lactancia desechables o de tela para colocar dentro de su sostén, que puede continuar utilizando cuando esté amamantando a su recién nacido.

Tanto ahora como después del parto, es una buena idea lavar sus pezones sólo con agua y no con jabón. El jabón puede hacer que la piel de sus pezones se seque, se irrite y se agriete. Si tiene grietas en la piel, que pueden ser dolorosas, use una crema más densa que contenga lanolina para humectar más.

Cambios en su bebé
Su bebé aún está creciendo y moviéndose, pero ahora tiene menos espacio en su útero. Debido a esto, puede que no sienta las patadas y los movimientos tanto como durante el segundo trimestre. Durante esta última etapa de su embarazo, su bebé continúa creciendo. Aún antes de nacer, su bebé podrá abrir y cerrar sus ojos, y hasta puede que se chupe el dedo. A medida que su cuerpo comienza a prepararse para el nacimiento, su bebé comenzará a colocarse en su posición de parto. Puede que note que su bebé “cae” o se mueve más abajo en su abdomen. Esto puede reducir la presión sobre sus pulmones y su caja torácica, facilitando su respiración y haciendo que no se quede sin aire tan rápidamente. Al acercarse a su fecha de parto, el cuello de su útero se torna más delgado y más blando (lo que se denomina “borramiento”). Esto es un proceso normal y natural que ayuda a que el canal de parto (vagina) se abra durante el proceso de parto. Su médico puede controlar su avance mediante un examen vaginal. Además, las visitas a su médico pueden ser más frecuentes durante el mes anterior al parto. El bebé promedio tiene entre 20 y 22 pulgadas de longitud y pesa aproximadamente 7 libras y media al nacer, pero cualquier peso entre 5 libras con 11 onzas y media, y 8 libras con 5 onzas y tres cuartos, es un peso sano para los recién nacidos.

Atención prenatal
Visitas y exámenes
Asegúrese de continuar visitando a su médico, y pídale que conteste sus preguntas y aborde sus inquietudes en cuanto a los trabajos de parto y el parto mismo. A medida que se acerque el nacimiento de su bebé, usted y su médico hablarán sobre qué tipo de parto desea tener. Algunas mujeres necesitan una cesárea, en la que se hace una incisión quirúrgica en el abdomen y el útero para sacar al bebé. Si puede planificar un parto vaginal no quirúrgico, puede que quiera tener a su bebé en forma natural, sin medicamentos, y puede que desee tomar una clase de parto. Muchas mujeres consideran muy útiles las clases de parto, aunque ya hayan tenido un bebé anteriormente. Además, las mujeres también traen a su pareja o a una amiga o pariente a estas clases, especialmente si esta persona estará con ellas para brindarles apoyo y ayuda durante el nacimiento de su bebé.

La inducción de los trabajos de parto
¿Sabía que sólo el cinco por ciento de los bebés nace en la fecha aproximada de parto? Si su fecha aproximada de parto ha pasado, esto es normal y no significa que haya un problema. En algunos embarazos, sin embargo, puede que el médico esté preocupado sobre la salud del bebé o la suya, y sea necesario inducir los trabajos de parto. Inducir los trabajos de parto significa que su médico, por medios artificiales, hará que comiencen sus trabajos de parto. La mayor parte de los médicos espera una o dos semanas después de la fecha estimativa de parto antes de considerar la inducción. Entre las razones por las que una mujer puede necesitar que sus trabajos de parto sean inducidos se encuentran las siguientes:

Puede que una mujer padezca una enfermedad crónica como la hipertensión arterial o la diabetes que pone en peligro la salud del bebé.

Puede que el bebé no esté creciendo bien dentro del útero. A veces, el útero puede tornarse insalubre para el bebé.

Puede que las membranas que rodean al feto se rompan (rompimiento de la bolsa) sin que la mujer comience naturalmente los trabajos de parto en un tiempo razonable.

Los trabajos de parto pueden inducirse durante un examen vaginal. Su médico puede romper las membranas que rodean al feto o insertar un gel o un supositorio que contiene una hormona que estimula las contracciones. Se puede administrar un medicamento llamado Pitocin por vía intravenosa (puesto en su cuerpo por medio de una vena en su brazo o mano) para iniciar las contracciones.

La decisión de amamantar o utilizar el biberón
Si no ha pensado acerca de si amamantará a su bebé o lo alimentará con un biberón, este es el momento para aprender más acerca de ambas opciones, y tomar la decisión sobre qué planea hacer. La lactancia tiene muchas más ventajas para su salud y la de su bebé que la fórmula. Hable de la lactancia con su médico o con un pediatra, y luego tome una decisión que sea buena para usted. Haga clic aquí para aprender más acerca de los beneficios de la lactancia, de cómo hacer que ésta le sea beneficiosa, y para leer consejos sobre la lactancia luego de su regreso al trabajo.

Cuándo debe llamar a su médico
Antes de su fecha de parto, asegúrese de preguntarle a su médico cómo puede ponerse en contacto con él si comienzan sus trabajos de parto. También es útil conocer por adelantado el hospital o la maternidad, saber dónde debe estacionar y dónde hacer la admisión. Sepa que a veces puede creer que tiene trabajos de parto pero no tenerlos (llamados trabajos de parto falsos). Esto le pasa a muchas mujeres, por lo que no debe sentirse avergonzada si va al hospital segura de que tiene trabajos de parto, ¡y la envían de regreso a su casa! Siempre es mejor que la vea un médico lo antes posible después de que comiencen los trabajos de parto. Aquí están las señales de los trabajos de parto verdaderos:

Señales de los trabajos de parto

Contracciones, a intervalos regulares y decrecientes, que aumentan en intensidad.
Dolor en la parte inferior de la espalda que no desaparece. Puede que también tenga sensaciones premenstruales y retortijones.

Se rompe su bolsa (puede ser un gran chorro o un goteo continuo) y tiene contracciones.

Secreciones mucosas con sangre (parduzcas o teñidas de sangre). Este es el tapón mucoso que obstruye el cuello del útero. Los trabajos de parto pueden suceder en cualquier momento, o días más tarde.

El cuello de su útero se está dilatando (abriendo) y tornándose más delgado y blando (también denominado borramiento). Durante el examen pélvico, su médico podrá decirle si esto está sucediendo.


Cómo cuidarse a sí misma
Asegúrese de continuar con los comportamientos saludables que aprendió durante su primer trimestre. Muchas mujeres embarazadas se sienten muy bien durante su último trimestre y tienen mucha energía. Sin embargo, puede que su energía disminuya al entrar en su noveno mes, y que usted comience a aminorar el paso. Esto es completamente normal. Es importante descansar lo suficiente en este momento, aunque puede resultarle difícil dormir a medida que crece en tamaño. Puede que los movimientos de estiramiento de su bebé, el tener que orinar más a menudo y un aumento en el metabolismo de su cuerpo interrumpan o perturben su sueño. Además, si tiene calambres en las piernas, esto también puede afectar su sueño.

Puede que duerma mejor si intenta evitar consumir grandes comidas en las tres horas antes de irse a dormir. También puede intentar hacer un ejercicio tranquilo como caminar, que puede ayudar a aliviar el estrés y mejorar el sueño. Evite las siestas largas durante el día. Si no puede dormir porque está nerviosa porque va a ser madre o por los trabajos de parto y el parto mismo, intente hablar con su pareja o con amigas que hayan pasado por lo mismo. También puede hablar con su médico o su enfermera.

Aumento de peso
Las mujeres embarazadas aumentan de peso a distinto ritmo, pero en promedio es normal aumentar aproximadamente una libra por semana, o alrededor de tres o cuatro libras por mes, durante el tercer trimestre. Al final de su embarazo deberá haber aumentado, en promedio, entre 25 y 30 libras. Aproximadamente 7 libras y media de ese peso corresponden al bebé.

2 comentarios:

Naturalmente dijo...

La acidez estomacal durante el embarazo es una situacion comun. Afortunadamente hay remedios naturales para tratar esta condicion de una forma segura y efectiva sin afectar el embarazo o el bebe.

Marta dijo...

Hola a todos!, me encuentra en la etapa final, en las últimas semanas del tercer trimestre de mi embarazo, la verdad es que tengo mucha ansiedad. Viene todo muy bien, lo único es que me ha subido un poco la presión sanguínea, pero el médico me dice que es normal.
Felicitaciones por la gran calidad de este artículo!

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